(AP Noticias) Vergüenza provincial: Vialidad derrocha en lujos propios mientras abandona totalmente a la zona rural
Vergüenza provincial: Vialidad derrocha en lujos propios mientras abandona totalmente a la zona rural
Por: Águila de Raíces
A pocos meses de cumplirse tres años desde que asumió esta gestión gubernamental, las promesas de campaña de "caminos de la producción" se han transformado en una hiriente utopía de barro. Los productores rurales, que trabajan de sol a sol, de lunes a lunes y en su mayoría sin vacaciones, sostienen la economía aportando estimativamente hasta el 75% de los ingresos que mantienen la gigantesca estructura del Estado. Un Estado que por definición no produce nada; solo gasta y administra el dinero del pueblo. Cuando los funcionarios dicen "nosotros hacemos", cometen un acto de cinismo: nada es de ellos, todo pertenece a los contribuyentes que lo pagan con su esfuerzo.
Frente a este sacrificio privado, el gobierno provincial nos da la espalda y el Gobernador sigue mirando para otro lado. Los caminos continúan destrozados, mientras la Justicia y el poder político se tapan los ojos ante las sucesivas denuncias de violencia y corrupción que pesan sobre la Zonal IV de Villaguay.
La cachetada del "eslogan de la vergüenza" y el vaciamiento de máquinas
Como si la desidia no fuera suficiente, hoy los vecinos y trabajadores recibimos una nueva y soberbia cachetada en la cara. Al ingresar a la repartición oficial, un flamante cartel reza el nuevo eslogan de la gestión entrerriana: "Cada peso, adonde tiene que ir". Una frase que, ante la realidad que se vive tranqueras adentro, se convierte en un monumento a la impunidad y en una burla macabra al pueblo.
¿Adónde van realmente esos pesos en la Zonal Villaguay? No van a la reparación de caminos, ni a la compra de tubos de alcantarillas, ni al arreglo de rutas. Mientras los distritos rurales se hunden en el aislamiento, en las oficinas se estarían ejecutando remodelaciones estéticas que contrastan obscenamente con la emergencia vial:
Se habrían reemplazado los pisos por revestimientos de alta gama similares al porcelanato.
Se habrían colocado modernos cerramientos y aberturas que reemplazan a las anteriores de madera.
Se habrían revestido paredes con costosos acabados símil madera.
Se habría renovado el mobiliario de las oficinas con escritorios y sillones de estilo moderno.
Mientras tanto, la realidad de los talleres expone el verdadero vaciamiento. Durante la gestión del anterior jefe zonal, el Sr. Márquez, se recuperaron y dejaron en funcionamiento 5 máquinas viales clave para el arreglo de los caminos. Hoy, bajo la conducción actual, solo quedan 2 operativas. Ni siquiera fueron capaces de mantener el equipamiento que les dejaron marchando, mucho menos de mejorarlo. Para arreglar los despachos de los funcionarios parece haber recursos de sobra, pero para comprar los repuestos de las herramientas de trabajo declaran una parálisis absoluta.
La desfachatez es tal que, si una junta de gobierno o comuna solicita tubos de alcantarillas para colocarlos por su propia cuenta ante la inacción de Vialidad, ¡se los cobran! Tienen que pagarlos de su bolsillo porque el organismo provincial dice "no tener presupuesto".
Impunidad sobre ruedas y el desprecio oficial
Esta alarmante inoperancia no parece quitarles el sueño. Total, se amparan bajo supuestos "padrinazgos políticos de peso" que les garantizan la impunidad y los hacen sentirse intocables.
Los vecinos de Villaguay denuncian con justa bronca que las malas prácticas de las jefaturas siguen vigentes sin consecuencia alguna. Bajo este manto de privilegios, el titular de la Zonal utilizaría presuntamente la camioneta oficial del Estado como si fuera su vehículo particular, llevándosela a su domicilio y dejándola estacionada en la calle. Asimismo, se lo señala por realizar presuntos trámites y actividades de índole personal en pleno horario laboral a bordo del transporte público que pagamos todos, imitando las conductas de otros jefes de la misma repartición que ya han sido denunciados públicamente.
Cuando los productores o vecinos intentamos reclamar, somos agredidos, maltratados o simplemente ignorados. No atienden los teléfonos porque se creen muy por encima de la gente a la que deben rendir cuentas.
Es la misma soberbia y desprecio que venimos denunciando en esta columna al detallar el calvario institucional que sufrió la ex-Subjefa de la repartición y los agentes contables y de carrera que no se alinearon al complot. Recordamos las denuncias por abuso de autoridad, violencia de género, el presunto armado de causas falsas (como la implantación de gasoil para echar a trabajadores honestos) y el desvío de recursos que hoy duermen en los cajones judiciales. La soberbia del Dr. Donda y de las autoridades viales es enorme hacia los mismos ciudadanos de los cuales viven hace años.
Preguntas directas al Gobernador Rogelio Frigerio
Señor Gobernador, ante el silencio cómplice de la Dirección Provincial de Vialidad, la sociedad civil le exige respuestas directas a usted:
¿Hasta cuándo seguiremos soportando los entrerrianos del campo esta alarmante situación de abandono, soberbia e impunidad?
¿Cuándo se dignará usted, Señor Gobernador, a venir personalmente a Villaguay a dar la cara y explicarles a los productores que trabajan de sol a sol por qué los impuestos van a parar a renovaciones de despachos lujosos en lugar de a las alcantarillas de sus caminos?
¿Podrá mirar alguna vez a los ojos a la gente del campo y afirmar, sin mentir, que cumplió con su promesa de garantizar los caminos de la producción en el departamento Villaguay?
La paciencia del pueblo oprimido se ha agotado. Exigimos que cada peso vaya, de una buena vez, adonde verdaderamente tiene que ir: al desarrollo, a la producción y al respeto de la gente honesta que sostiene a esta provincia.
Villaguay 2026-07-17