Por Ceferino Azambuyo. Asociación Israelita: Cine, té y homenaje a Osvaldo Quiroga
(AP Noticias) Por Ceferino Azambuyo. Asociación Israelita: Cine, té y homenaje a Osvaldo Quiroga

Por Ceferino Azambuyo. Asociación Israelita: Cine, té y homenaje a Osvaldo Quiroga

En el salón colmado de la Asociación Israelita de Villaguay se vivió una tarde-noche de cine y té con la proyección de Noodle, una enternecedora comedia en la que dos seres humanos, tan diferentes se acompañan en un notable viaje que los llevará de regreso a una vida significativa.

A los 37 años, Miri, azafata de El Al, ha enviudado dos veces. Ahora lleva una vida convenientemente regulada, hasta que la misma se ve convulsionada por un niño chino que ha quedado imprevistamente bajo su tutela.

Posteriormente a la exhibición de la película se dio paso al momento del homenaje a Osvaldo Quiroga, quien fue el artífice del “Museo de Las colonias” de Villa Domínguez. Con las palabras de la Presidente de la institución anfitriona, Marina Garber, acompañada de Abrahan Arcushin.

“Es un acontecimiento muy grato para las cuatro colonias que conformamos el circuito de Las Colonias Judías, que son las localidades de Basavilbaso, Villa Domínguez, Villa Clara y Villaguay, además por la Federación de comunidades Judías de entre Ríos hacer este reconocimiento a Osvaldo “Chuja” Quiroga quien, hace más de 40 años, ha realizado de manera apasionada su función como director del Museo de Villa Domínguez y a través de su incansable trabajo logró armar un archivo histórico de las colonias agrícolas judías, tesoro cultural que es reconocido a nivel mundial, como sabemos a nivel internacional “Chuja” es reconocido”, dijo Garber.

“Queremos agradecerte profundamente porque has sido el custodio de nuestra historia garantizando que nuestras futuras generaciones puedan conocer las raíces de nuestro pueblo”, expresó la titular de la AIV.

Quiroga recibió de manos de Marina Garber una placa acrílica en reconocimiento a su labor, en nombre de la Federación de entidades Judías, de la cual es presidenta y por parte de las colonias que integran el circuito histórico Abrahan Arcushin entregó la copa de Kidush, se trata de un cáliz sagrado utilizado para contener vino y recitar la bendición que santifica el Shabat y otras festividades.

Arcushin al hacer uso de la palabra definió a Osvaldo Quiroga como “un embajador del judaísmo entrerriano y en general”. Asimismo, agradeció su aporte y recordó las contribuciones que ambos hicieron en relación a las charlas sobre los Gauchos Judíos y Los Manecos.

El homenajeado señaló su agradecimiento al reconocimiento y dijo que “para una persona que viene trabajando con la memoria y con la historia, transmitiendo como relator, puedo quedarme sin palabras ante este momento de emoción. En 42 años de trabajo estos conocimientos me han dado un modo de vida, así lo he tomado porque más de la mitad de mi vida ha transcurrido en esta labor que comencé a los 21 años por eso hoy estamos hablando en pretérito y sé que nunca me voy a ir de esos lugares en los que traté de armar, contar y que la gente se encuentre porque la historia lo merece”.

“El año que viene se cumplen 20 años de la reinauguración, después de dos años intensos de trabajo con comunidades, la puesta en valor de un edificio, alcanzando ese logro. En ese entonces nos acompañaba, además de todas las comunidades, Víctor Velázquez, las comunidades de Entre Ríos la escritora Alicia Dujovne Ortíz, invitada como oradora después de un viaje que realizó por las colonias donde había llegados los bisabuelos maestros a colonia Carmel y trajo a colación una frase, pensamiento, una enseñanza del Eclesiástes, hablaba sobre el tiempo de recoger la piedras y por eso recordé esa frase porque en este trabajo de varias décadas uno generalmente ha ido recogiendo piedras, no para dejarlas al costado sino para volver a construir con ellas”.

“Hace dos años, como sabrán, las piedras vinieron de una catapulta como para correrme, fue un golpe muy duro, pero el tiempo es el mayor testigo y me ha ayudado a ver desde la distancia porque antes permanecía todo el tiempo entre el museo y mi familia, a veces sábado, domingo, feriado, a la tarde o la noche recibiendo a quienes llegaban a Villa Domínguez, porque era un gusto poder escucharlos, porque a esto lo he aprendido escuchando, por eso agradezco a los mayores, a la gente del pueblo que empezaron a contar sus historias, abrir sus baúles y llevarme al galpón diciendo: -Mirá, esto puede servir- nutriéndome de esos relatos y como dijo Marina, lograr que se nombre a Villa Domínguez en el mundo, que recuperó un patrimonio histórico de valor incalculable, codiciado por historiadores, investigadores y grandes archivos a nivel mundial. Ese es el patrimonio que tenemos y no es ni más ni menos que las muestras que hoy día hacen falta en una pequeña comunidad. Las muestras del trabajo, la educación, la cultura, la solidaridad, la integración y cada día nos hace más falta en este pequeño y amado pueblo como es Villa Domínguez”.

“La historia de Domínguez, sus colonias, del cooperativismo agrario, de sus personajes y personalidades que uno ha ido transitando en cada una de sus historias de vida y un deber de seguir contándolas para seguir nutriendo y educando como guía y ejemplo. Así como esa frase de Alicia Dujovne Ortíz, hace 20 años, es tiempo de recoger las piedras y creo que en este tiempo se va a cumplir y también si las comunidades lo deciden, lo ven factible y viable, en cuestión de días vendrá una propuesta que tiene que ver con la preservación y el lugar definitivo como lo merece este para este patrimonio que quede en un lugar seguro para seguir cumpliendo su función y seguro en las próximas semanas se va a conocer y será un hito para el patrimonio”.

Finalmente, Quiroga dijo que esto es el reflejo de lo que somos y de dónde venimos, es una comunidad, común unidad de los venían huyendo de las persecuciones, las guerras, el antisemitismo, la pobreza, la miseria y de los que estaban esperando, “nuestros Abuelos dormidos”, como dice Roberto Romani, nuestros criollos que también estaban esperando ser integrados en un proyecto y tener posibilidades de educación, la cama de un hospital, de nutrirse en las bibliotecas y la cultura”.

Desde el bloque de concejales “Ahora Domínguez”, Magdalena Catalina Binzak leyó unas palabras que compartió con Marcelo Anselmino. En el mismo expresan su más “profundo reconocimiento a Osvaldo Quiroga por su destacada trayectoria e invaluable trabajo realizado durante tantos años en la preservación de la historia de Villa Domínguez. Gracias a tu compromiso, dedicación y memoria has logrado mantener vivo el legado de nuestra comunidad transmitiéndolo con pasión a vecinos, estudiantes, visitantes y aquellos deseosos de conocer la riqueza histórica y cultural de nuestras colonias, tu labro constituye un verdadero aporte a nuestra identidad, patrimonio cultural de Villa Domínguez y un ejemplo de compromiso y respeto con nuestras raíces. Valoramos tu incansable tarea se mantener viva la memoria de nuestro pueblo”, concluyó.

El músico, compositor y letrista Luis Barros previó a proyectarse la canción, de su autoría en música y letra, dedicada a Osvaldo Quiroga e interpretada por Ángel Pastrana señaló que lo que primero se conoció fue una versión de prueba y esta vez, como regalo sorpresa se proyectó un videoclip del tema musical. Barros comentó que “con Osvaldo nos conocemos desde chiquitos porque yo viví en Villa Domínguez, cuando tenía 9 años, yo soy nacido en Durazno. Yo vestía bombacha bataraza y alpargatas lo que les causaba risa a los chicos en la escuela y le comenté a mi papá quien me dijo: -vos venís de un pueblo de gauchos y este pueblo es de gauchos judíos. Yo no sabía y después fui aprendiendo con los hermanos judíos porque tuve compañeras y compañeros judíos y después este señor guardián de la historia me fue enseñando porque voy siguiendo su labor”.

Barros presentó a Norma “Cachi” Minatta quien describió que “Luis, luego de su retiro del trabajo, ha tenido el tiempo para rescatar, a través de la música, las historias de vida de personas que ha conocido a lo largo de su vida y que lo han marcado profundamente, lo han llevado a pensar y reflexionar sobre el paso del hombre por este mundo. En esa reflexión esta esa vivencia tan fuerte que tuvo su familia de poder reencontrarse con las raíces, no solo de su argentinidad sin con las raíces del pueblo de Villa Domínguez, las raíces judías”.

Agregó que “a través de Osvaldo quería poder expresar lo que sentimos quienes vamos siguiendo tu camino y viendo esas imágenes y encuentros de vidas que has hecho a través de la historia y la custodia de los archivos y todo el patrimonio en sí. Para comentarles a los presentes, Luis ha hecho la combinación de música e imágenes, recopilaciones del padre Botegal, distintos personajes de la ciudad de Paraná y de su papá, en su “ramal de amor” hizo un recorrido en las estaciones de ferrocarril de los lugares donde había estado y el último destino fue Villa Domínguez. En ese reconstruir su historia a través de la música, le quiso poner música a tu trabajo Osvaldo, a tu entrega y compromiso y por eso te invitamos a disfrutar de esta entrega que es un gran tesoro que guardamos y que ustedes también van a poder guardar”.

La canción con letra y música de Luis Barros, interpretada por Ángel Pastrana, lleva el título “Guardián de la historia”, con la base de tradicionales ritmos judaicos acompaña el recorrido por las secuencias de imágenes seleccionadas que muestran la historia de la colonización y pasajes de la trayectoria de Osvaldo Quiroga en su compromiso para atesorar el patrimonio histórico-cultural de las colonias judías en beneficio de la humanidad”.
Villaguay 2026-06-29














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